Publica hoy la Asociación de Internautas una pequeña encuesta entre internautas que revela que al 70% de los mismos le cuesta distinguir información veraz de meros bulos creados en la Red. Creo que no es en absoluto nada nuevo, y que todos hemos recibido algún mail increíble, incluso de la persona que pensábamos más sensata.
Los bulos en Internet se crean a veces mediante los típicos mails que piden ser reenviados, alertando sobre virus que destruyen tu disco duro, cierre de cuentas de hotmail, niños perdidos o que necesitan órganos y transfusiones sin indicar más datos… También habréis recibido los típicos correos de “por cada correo que reenvíes Microsoft te pagará nosécuántos dólares”…
Es cierto que para mucha gente la saturación de información que supone la red de redes, puede llevar a la confusión, y que a la hora de buscar información veraz es necesario comprobarla, cotejarla, y tener un mínimo de sentido común, e incluso, en ocasiones realizar verdaderas investigaciones para no dejarse tomar el pelo.
En el artículo enlazado más arriba se ofrecen algunas de las características que permiten descubrir un hoax, un engaño, o que, al menos, dan indicios sobre que la información que leemos puede no ser real; entre ellas destaca la atemporalidad del mensaje, la imprecisión o ausencia de fuentes, el sensacionalismo del mensaje, y sobre todo, una petición de reenvío de la información en nombre del bien para toda la humanidad. Aún así hay mucha gente de duda… ¿quién no ha recibido alguno de estos correos con el asunto “Por si acaso…”?
Y no es de extrañar cuando incluso verdaderos profesionales de la información son capaces de caer en las trampas más burdas. Pongo un par de ejemplo, uno de hace algún tiempo y otro mucho más reciente:
Carritos antibalas para bebés: esta noticia salió publicada en varios medios nacionales españoles, contando la historia de una mujer que perdió a su hijo en un tiroteo y se dedicó a montar una empresa que artículos de seguridad para bebés, incluidos carritos antibalas, chalecos, cunas de seguridad y artículos de defensa química.
¿Y cuál es la verdad de todo esto? La realidad es que si entras en la web de la que toman la noticia, observarás que todos los productos están agotados, que la empresa que comercializa estos supuestos productos se llama Shoot ‘Em Up Holdings, sospechosamente igual que la película que anuncia un pequeño banner situado a la izquierda: Shoot ‘Em Up. En la misma noticia no existe ningún tipo de rectificación, y casi dos años después sigue colgada. No es sólo cosa de este periódico, recuerdo haber visto esta noticia en su momento en un informativo de TV a nivel nacional.
- Otro caso de estos engaños que alcanzan a los profesionales de la información lo hemos visto recientemente, y ha pasado al otro lado del charco; un canal de noticias argentino realizaban un reportaje sobre los hábitos de consumo de alcohol entre los jóvenes, y hablaban de una bebida llamada Trago Grog XD, que contendría entre otros ingredientes queroseno, propilenglicol, acetonas y… ¡ácido sulfúrico! Esta es la receta de una bebida que hay que componer en el videojuego Monkey Island, y que aparece referida en la wikipedia, y que al parecer, algún redactor fusiló sin más mientras recopilaba información para el reportaje. La historia completa (no tiene desperdicio), la encontráis aquí. Un vídeo resumen a continuación:
Pues bien, si cosas como estas sucede con supuestos profesionales, (que parece ser que olvidan últimamente aquello de verificar sus fuentes, y encima no pasa nada), ¿qué no podrá pasársenos al resto de los mortales? ¿Qué pensará mi anciana vecina del quinto ahora que se ha puesto Internet y va a un curso de “informática”, si recibe uno de estos mails?
Ya sabemos que hay que coger la información de la red con pinzas, pero ¿cómo distinguir la paja de los realmente útil? A mi modo de ver, sólo hay que aplicar un poco de sentido común, y analizar el contenido de lo que leemos, comparar, e investigar un poco. Nos han acostumbrado a que todo lo que nos llega de los medios lo damos como información seria y veraz, contrastada, y esto pudo ser así en una época, pero ya hace tiempo que no. Los medios de información tradicionales cada vez más tiran de agencias, no elaboran sus propias noticias, y cuando lo hacen, en ocasiones las estiran en función de sus propios intereses comerciales y publicitarios. Internet teóricamente iba a democratizar la información pero asumimos el riesgo de caer en una desinformación brutal. De ahí la necesidad de sentido crítico para analizar la información que nos llega de sitios tan dispares.
Para analizar la información en Internet, yo suelo hacer varias búsquedas sobre el tema deseado, con distintos buscadores (hay vida más allá de Google), y procuro buscar la fuente original de la información (normalmente siempre hay una web de algún organismo que emite una nota de prensa). ¿Quién no ha jugado de pequeño al juego del teléfono? Alguien emitía un mensaje que le comunicaba a la oreja de forma rápida al que tenía a su lado, y éste lo retransmitía a su vez a otro compañero. Al final de una rueda de pasar la noticia todos exponían lo que habían entendido y lo que habían transmitido; la diferencia con el mensaje original siempre era bestial. Pues esto es lo mismo.
Sistemáticamente, sospecha de cualquier información recibida sin solicitarla, que no cite fuentes y que pretenda llamar la atención de forma sensacionalista, y sobre todo pidiendo su difusión. Y, por encima de todo, piensa y analiza todo ese barullo de información que llega hasta nosotros, y antes de pinchar en “reenviar” tómate un minuto para analizar por qué lo vas a hacer. Según qué información emitas puedes hacer más daño que beneficio.
Por otra parte, la desconfianza que pueden provocar estos engaños, restarán credibilidad a mensajes verídicos que sí que puedan ser de vital importancia (se me ocurren por ejemplo, cadenas legítimas pidiendo ayuda sobre donaciones de sangre, o campañas similares).
¿Cómo distinguís vosotros los bulos de la información?
