domingo 4 de octubre de 2009

Sistemas Operativos para Netbooks

Desde que Asus iniciara una revolución con su primer modelo de ultraportátil, el resto de fabricantes se lanzaron a una carrera en la que aún está por ver quién resulta ganador. Como sabemos, estos ordenadores destacan por su pequeño tamaño y su versatilidad (no por su potencia), y la mayoría de fabricantes ofrecen algún modelo con su propio Sistema Operativo basado normalmente en Linux.

En mi caso, hace varios meses compré un Acer Aspire One de segunda mano, el modelo que traía preinstalado como S.O. una versión especial de Linpus Linux Lite. De este sistema sólo caben destacar dos cosas: su velocidad y sus limitaciones. Si bien esta derivación de Fedora consigue arrancar en muy pocos segundos, su velocidad sólo es comparable a sus limitaciones a la hora de instalar programas y de personalizar el sistema. Existen opciones para agregar repositorios y personalizarlo todo, pero al no estar especialmente diseñado para ello, se hace bastante cuesta arriba. Personalmente me he intentado adaptar a Linpus en varias ocasiones, pero me ha sido casi imposible acostumbrarme a un Sistema Operativo completamente capado y con flexibilidad cero a la hora de instalar cualquier tipo de programas fuera de los específicamente ofrecidos por el fabricante.

Siguiendo la estela de mi propio interés por el software libre, probé Ubuntu. Debo decir que la cosa mejoró respecto a Linpus, ofreciendo una interfaz bastante bien lograda gracias a Ubuntu Netbook Remix, adaptando el escritorio a las pequeñas pantallas de estos aparatos. Sin embargo, en el caso concreto del Aspire One, la adaptación a los componentes del hardware, de momento, deja algo que desear. En un principio funciona la tarjeta wifi, y reconoce sin problemas la gráfica, pero deja de lado los lectores de tarjeta, y la conexión da problemas cuando se intentan transmitir cantidades más o menos grandes de datos (por ejemplo al copiar un archivo grande en red). Existen soluciones para la mayoría de los problemas, pero no en todos los casos los resultados son satisfactorios, y el esfuerzo para mantener el sistema es demasiado complejo y exige una amplia inversión de tiempo. Hay distribuciones de Ubuntu especialmente desarrolladas para al Aspire One, o para otros netbooks, pero todos estos me han dado problemas a la hora de la instalación, la actualización y el soporte. Según parece la próxima versión de Ubuntu, karmic koala, dedicará mejoras de cara al soporte de los pequeños portátiles, esperaremos a ver si resuelve las incompatibilidades actuales.

Recientemente, también salió a la luz la versión inicial de Moblin, un SO proyectado por Intel que promete una interfaz exquisita para netbooks, pero que aún carece de diversidad de programas, de una estabilidad real y de facilidad de uso. Me gustan su rapidez y su interfaz realmente orientada a la Red y a la comunicación, aunque su división en “zonas” para los distintos programas que puedas abrir, me parece demasiada artificial.

Visto todo esto, una vez más, he decidido sucumbir al omnipresente Windows, así que armándome de valor y paciencia, me dispuse a instalar Windows XP. Afortunadamente Acer liberó en su momento los drivers necesarios (accesibles desde su web de soporte), para hacer funcionar sus máquinas con el sistema de Microsoft. La primera dificultad para instalarlo fue superar la ausencia de lector de CD-ROM en el AA1. El resto de sistemas, tienen más o menos resuelta esta eventualidad, pero en el caso de Windows, hay que buscarse un poco las castañas. Una vez empotrado todo en una memoria USB, el resto es coser, cantar e instalar los drivers descargados de la web de Acer.

Mi primera sorpresa con Windows XP en el Aspire One es lo bien que funciona, al menos respecto a la velocidad. Una vez aplicadas todas las actualizaciones hasta el SP3, pude comprobar que el sistema va mucho más fluido de lo que me esperaba. De hecho, tengo la sensación de que funciona mucho mejor que en otras máquinas con XP, mucho más potentes, con las que he trabajado. Finalizada la instalación, configuración, actualización e instalación del resto de programas (incluido MS Office 2007), todo funciona a la perfección: lector de tarjetas, una conexión wifi perfecta, gráficos, botón de encendido del wifi, el indicador LED… e incluso la autonomía de la batería ha aumentado ligeramente en unos 20 minutos.

A algunos les puede sonar triste, pero la evidencia es que Windows sigue siendo bastante superior (incluso en un sistema de la antigüedad de XP) en el soporte de cualquier tipo de máquina y en la usabilidad y facilidad de configuración de cara al usuario final. Aceptaré cualquier latigazo de fanáticos linuxeros, pero que vaya por delante, que lo he intentado.

En cuanto a personalizaciones adicionales, sólo he efectuado las siguientes adiciones:

  • Instalación del programa AA1Fan Control, para acallar el estruendoso ventilador del Aspire y mantener a raya el calentamiento derivado del procesador.
  • Instalación de la apariencia Crystal DLB 2, que proporciona un estilo visual con barras más estrechas, ideal para la pequeña pantalla de estos aparatos, así como una apariencia un poco más actual y agradable a la vista. (Cuidado que para aplicar este tema, hay que “parchear” archivos del sistema. Si usáis el service pack 3 de XP, necesitaréis como mínimo la v. 6.0 de uxtheme).
  • Instalación de BatteryBar, un programa súper útil para cualquier portátil que añade un indicador en la barra de tareas informando en todo momento del tiempo de carga restante.
  • Instalación de Microsoft Security Essentials, la reciente versión del antivirus de Microsoft, que en un par de días me ha conquistado por su precio (gratuito), y por su escaso consumo de recursos. Ha reemplazado definitivamente al también gratuito Avast.
  • Instalación del complemento Autohide para Mozilla Firefox, que permite personalizar y maximizar el área de pantalla dedicada a las páginas web visualizadas en este navegador.

Con todo esto se consigue una apariencia más o menos así:

screenshot

De momento es la forma que he encontrado en la que mejor puedo aprovechar la pantalla en Windows. Y, por el momento esto es todo; ¿alguien tiene algún otro sistema operativo recomendado para estas maquinitas?

3 comentarios:

  1. ¡Hola!

    Por si te sirve de consuelo, a pesar de ser como sabes un linuxero empedernido, nunca llegué a eliminar el winXP que traía mi Vaio TX y es lo que he utilizado en estos 3 años que llevo con él.

    Y eso que sólo me faltan un par de detalles en el Debian que afinar (la suspensión tarda tanto como la hibernación y no puedo limitar la salida de vídeo sólo al proyector).

    Algunas veces me cabreo con la falta de flexibilidad del güindos, pero para lo que lo uso el miniportátil (durante medio año unas 4 horas de presentación diarias y en casa algún rato de Internet de ocio desde el sofá) me basta y sobra.

    Y debo reconocer que en estos 3 años no se me ha colgado ese güindos ni una sóla vez (el mando a distancia, el "presenter", una decena por lo menos). Lo sé, porque alguna vez me he plantaeado como gaitas se hace el reset con un sólo botón de "power".

    Por curiosidad, creo recordar que tú eras de los de portátil de toda la vida, ahora que tienes el microportátil, ¿no te has planteado cambiar el portátil por un sobremesa? (hace un rato reflexionaba sobre esto).

    Saludos.
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  2. Bueno, lo cierto es que cuando uso el portátil lo uso normalmente en "modo sobremesa", es decir, tengo teclado y ratón externos, y el portátil lo monto en una base de Logitech para adaptarlo a la altura de los ojos, por lo que a efectos prácticos sólo me ahorro el sitio de la torre y el lío de cables con un monitor :)

    El sobremesa de verdad es el que usa normalmente mi mujer, y el que uso cuando necesito un poco más de "potencia bruta". El uso del microportátil, como bien dices es el que se lleva la mayor parte de desplazamientos y la navegación de sofá.

    Saludos
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  3. Pues yo también sucumbí a güindous. Empezando porque asus pone staroffice en polaco y porque xandros no actualizaba absolutamente nada.
    Con ubuntu llegó a funcionar casi todo bastante bien, pero tenía la afición de saturar el SSD de 4GB y bloquearse.
    Sinceramente no creo que windows sea mas fácil que ubuntu por ejemplo, pero es que "ya me lo se" y no tenía suficiente paciencia.

    Yo cambié un arrastrable por el eee y además uso un sobremesa que seguramente cambiaré porque parece un jumbo despegando, no porque necesite mas potencia (va mas lento que el eee)
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