Ya hace unos días que tengo en casa un aparato del que quería hablaros. Hace tiempo que andaba buscando una solución de almacenamiento central que pudiera conectarlo a la red de casa. El típico disco duro externo se me antojaba escaso (por prestaciones, no por capacidad), para mantener por separado las copias de seguridad de 3 ordenadores. Además, compartir determinados archivos, o la única impresora, exigía que anduviese siempre encendiendo un ordenador u otro para acceder a sus recursos.
Había echado el ojo a varios modelos de discos duros con posibilidad de conectarlos a la red, pero el que me ha terminado de convencer por completo ha sido el de una marca sobre la que un compañero de trabajo me puso sobre la pista.
Para emplear una terminología correcta, hay que aclarar que estamos hablando de un NAS. Las funciones más habituales de estos dispositivos son las que ofrecer un espacio de almacenamiento al que se puede acceder mediante TCP/IP, por lo que pueden ser accesibles desde la red local y desde Internet. Sin embargo, la serie de aparatos NAS de Sinology, ofrecen esto y alguna cosas más, a destacar entre ellas:
- Compartición de impresoras USB
- Centro de descargas compatible con Bittorrent y emule, entre otros
- Interfaz web basado en AJAX (como Gmail), lo que la hace bastante atractiva y funcional
- Álbum de fotos y vídeos (al estilo de Flickr) completamente accesible desde Internet y con asignación de usuarios y permisos
- Sistema interno para publicación de un blog, con soporte de PHP y MySQL
- Posibilidad de instalar aplicaciones como Wordpress, PHPMyAdmin, OSCommerce…
- Interfaz para reproducir música a través de la red
- Compatibilidad con UPnP y iTunes
Básicamente con un aparato de estos puedes pasar a tener tu propio host en Internet, sin más limitaciones que la capacidad del disco que instales y el límite de conexión de subida de tu conexión, además de conseguir tener toda la información centralizada y compartida en casa (por ejemplo, ya no tengo la música copiada y duplicada en cada ordenador, sino que está toda almacenada y disponible en el NAS). Y todo esto a un precio bastante asequible y con un consumo mínimo.
En mi caso, el modelo por el que me he decantado ha sido por el más sencillo (Synology Disk Station DS109j) con una configuración de un disco con 1 TB de capacidad. Estos NAS vienen por defecto sin disco duro, lo que te da libertad de elegir tu propia configuración y posibilidades de ampliación posterior siempre que el modelo en concreto acepte más capacidad. En cualquier caso, siempre puedes ampliar la capacidad mediante discos conectado por USB.
Por último, decir que su tamaño es sólo un poco mayor que un disco duro externo tradicional, y que el ruido que genera (llevan un ventilador interno), es apenas imperceptible en un entorno normal. Para mí, es una de las mejores compras tecnológicas de los últimos tiempos.
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