Pero no para la ciudad.
Estimado amigo ciclista, entiendo y comparto tu afán de hacer y construir ciudades más habitables, con menos ruidos y menos contaminación. Sé que quieres colaborar con un medio de transporte ecológico, rápido, barato y que encima te mantiene en forma. Por eso mismo, por todas estas razones, te pediría, amigo ciclista:
-Usa los carriles bici:
- En muchas ciudades se han gastado un pastizal, pagado entre todos los demás contribuyentes, para que las bicicletas tengan prioridad en algunas vías.
- Por eso, si cuando vas por en medio de la calle, observas que hay unas líneas blancas con un dibujo de algo parecido a lo que llevas entre tus piernas (a la bicicleta, malpensado), ve por allí.
- Si circulas por la Avenida Diagonal de Barcelona, no es necesario que te atrevas a desafiar a los vehículos de motor, tienes un precioso carril para ti solo a cada lado de la misma.
- Si llegas a una rotonda, continúa por tu carril, aunque éste te desvíe por el exterior y tengas que pedalear algunas veces más. No hagas la rotonda como si fuera una recta, a los motoristas y conductores no nos gusta jugar a las carreras de cuadrigas con vosotros.
-Otorga la preferencia debida a los peatones (cuando la tienen):
- Cuando los carriles bici no son exclusivos (esto es, si se limitan con unas simples rayas blancas pintadas sobre la acera), tú no tienes la prioridad.
- Estaría bien que pararas en los semáforos, y dejes pasar a las personas que intentan llegar al otro lado de la acera antes de que el tráfico se reanude, en lugar de intentar sortearlos o tocar tu trasnochado timbre.
- Procura no salirte del carril e invadir la zona de los peatones, intentando adelantar a otras bicicletas; recuerda que cuando un peatón invade tu carril te encanta azotarle al timbre ese que lleváis a veces con sonido a cascajo .
- Tampoco queda bien gritarle a una abuelita que sin darse cuenta va paseando a su perro por tu carril. Ten paciencia y no le grites. Yo también aguanto peatones que cruzan con el semáforo en rojo, y siempre prefiero no llevármelos por delante.
-Cuando circules por la calzada:
- Si por la vía en la que circulas no existe un carril bici dedicado, las aceras son estrechas y hay muchos peatones, y no te queda otro remedio, procura circular por la derecha, pero sin invadir el carril bus. No queda bonito que una de esas moles provoque un accidente por tu causa.
- No circules por medio de la carretera ni cambies de carril inesperadamente y sin avisar, normalmente el resto de vehículos son más rápidos que tú, aunque tú seas más ágil (lo cual no hace más que aumentar tu zona de incertidumbre).
- Señaliza tus cambios de dirección, y los momentos en que te detienes, existe todo un lenguaje regulado en el Código de Circulación para ello. Podrías echarle un vistazo.
Con estas y algunas pocas precauciones más, querido ciclista, estoy convencido de que conseguiremos lograr unas ciudades más limpias y civilizadas, más humanas. Recuerda, mi estimado amigo pedalista, que montar en un vehículo no contaminante, y ser “guay”, no te da derecho a circular cómo o por donde quieras.
Sobre todo, un consejo: para en los semáforos en rojo de los cruces. Por mucho que mires y remires, siempre habrá un contaminador trasnochado más rápido que tú, cuyo claxon suena más alto que tu timbrecillo, que pesa más que tú y tu bicicleta con cambio “shimano”, y con una inercia y un espacio de frenada mucho mayor al tuyo.
Ir en bici mola. Es guay, porque te da el aire en la cara, no estás obligado a llevar casco, y al no llevar matrículas es difícil que te multen. Pero cuando una rueda te pasa por encima, o te meriendas a un peatón que anda tranquilamente por la acera, deja de ser divertido. Piénsalo.
8 comentarios: