Estoy seguro de que a estas alturas ya casi todo el mundo conoce la propuesta de impuesto revolucionario con el que quieren cargar a las telecomunicaciones para, incompresiblemente, ayudar a financiar la retirada de publicidad en RTVE, una medida para, a su vez, ayudar a las televisiones privadas que serán las únicas beneficiadas, o bien en forma de más anunciantes (como si no tuviesen ya suficiente), o, más previsiblemente en forma de una subida de tarifas publicitarias al reducirse la competencia.
A la medida ya se oponen organizaciones de internautas, de anunciantes, las propias teleoperadoras…, y yo. En los informativos de TVE escuché ayer un razonamiento curioso (casi una amenaza): con esta “solución” se evita crear impuestos directos como ocurre en otros países, de manera que seguiríamos teniendo la televisión pública más barata de Europa.
Y la más cutre, añado yo.
Porque, seamos claros, para que retransmitan programas de la calidad de “Mira quien baila”, “Murcia, qué hermosa eres” o “Corazón, corazón” antes del Telediario, sinceramente que cierren esa televisión. No, por favor, que no la privaticen; que la cierren directamente. ¿Nadie se ha dado cuenta aún de que sufrimos una TV pública casposa y que, los únicos espacios que pueden salvarle de la quema están en horarios de “teletiendas”?
Yo veo poco la tele, cada vez menos, y si tengo que cortar el cable de la antena para no tener que pagar por ella, lo haré. ¿Qué razonamiento existe para que alguien que no ve TV la pague a través de la línea del teléfono o de la banda ancha?
Porque es algo claro, y que las operadoras ya han anunciado que repercutirán ese precio a los clientes y/o que reducirán sus inversiones. En un país cuya una de sus pocas salidas son los sectores tecnológicos, de innovación y de la Sociedad de la Información, nos empeñamos en cargar estos sectores para mantener modelos antiguos, caducos y, encima, directamente malos.
Hay más… este “impuesto” (por favor, que no lo llamen “canon”), ¿se lo aplicarán también a las líneas telefónicas, de móviles e Internet de las empresas? Porque resulta que es que mis jefes siempre se han negado a ponernos una tele en la oficina para solaz distracción. ![]()
O quizá es que directamente han pensado que subiendo el precio del ADSL, la gente se dará de baja y dejará de descargarse películas. Aunque más bien, creo que se trata de una medida de presión para que Redtel desbloquee las negociaciones que mantenía con las sociedades de gestión de derechos de autor. No me extrañaría nada que en unos días o semanas, se anuncie un acuerdo que alegre a la Sinde, y, a la vez se dé marcha atrás en la decisión de esta financiación.
En definitiva, por favor, que cierren Televisión Española. Si no es sostenible, no es sostenible, para qué vamos a empeñarnos en revivir un cadáver. Y si lo es, que se busquen soluciones coherentes, pero que dejen desarrollarse en paz la nueva economía que tanta falta le hace a Estepaís.
1 comentarios: