Señor Google, usted me ha cambiado su Market en mi teléfono Android, me ha colocado esta aplicación en primera plana, sabía de antemano qué dispositivo tengo y en qué condiciones... Y cuando me intereso por lo que usted me ofrece me viene con éstas!

...porque hay vida más allá de la Red
Señor Google, usted me ha cambiado su Market en mi teléfono Android, me ha colocado esta aplicación en primera plana, sabía de antemano qué dispositivo tengo y en qué condiciones... Y cuando me intereso por lo que usted me ofrece me viene con éstas!

| Kingston ValueRAM 2GB DDR2 533Mhz 2x1GB | 44,00€ |
| Spray Limpiador Aire Presión | 9,25€ |
| Pasta térmica Arctic Silver 5 3.5gr | 5,75€ |
| Gigabyte Radeon HD 4350 512MB GDDR2 | 33,66€ |
| Licencia Windows 7 | 50,00€ |
| Total | 142,66€ |
En los últimos meses, he ido sacando un poco de tiempo y reuniendo los materiales anteriores. Una vez reunidos, me he dedicado a actualizar el único PC de sobremesa que tenemos en casa, con más de 5 años, y que se había ido ralentizando poco a poco (con el Windows XP original que traía ya le costaba moverse), y haciendo cada vez más ruido debido a los ventiladores de gran tamaño llenos de polvo y pelusa que acababan produciendo vibraciones.
Si tenéis una máquina en la misma situación y os planteáis comprar un ordenador nuevo, quizá si hacéis cuentas podéis determinar cuál es la mejor opción: comprar o actualizar. Yo os relato mi experiencia y los pasos que he dado por si es de ayuda en la elección.
Mi punto de partida era un Dell Dimension 9150 con la siguiente configuración principal:
Con estos hierros, hemos ido cambiando componentes poco a poco hasta conseguir un sistema mucho más actual a un precio bastante aceptable. Hay que tener en cuenta que el punto de partida sea suficiente, es decir, que los cambios a efectuar sean los mínimos. Si el equipo de partida es muy inferior, o excesivamente antiguo, es más que posible que todos estos pasos aquí descritos se disparen en complejidad y presupuesto. Por ejemplo, bajo ningún concepto me planteé cambiar ni procesador ni placa base, y, en la medida de lo posible, tampoco hacerlo con la fuente de alimentación.
Primer paso
El primer cambio lo centré en el sistema operativo. Windows 7 ha sido el primer sistema operativo que he comprado “solo”, sin esa imposición de los fabricantes de ordenador que te añaden la licencia en el precio final. En lugar de buscar versiones de “buen rollo”, aproveché la oferta de 3 licencias de Windows 7 para actualizar también los dos portátiles de casa, porque sabiendo lo bien que funcionaba esta versión del sistema de Microsoft, me pareció una inversión interesante para las 3 máquinas de casa a un precio razonable y sin complicaciones de esas que salen cuando se hacen las cosas de otra forma.
El sistema mejoró bastante en agilidad, pero aún se le notaba lento en muchos aspectos. En especial aplicaciones flash, y cualquier actividad relacionada con la gráfica (ya descatalogada y no soportada al 100% bajo Windows 7), hacía que el sistema se viniera abajo notablemente. Respecto a la actualización transcurrió sin mayores problemas, y fue el primer paso para determinar que la mayoría de componentes con los que contaba eran suficientes y compatibles con el sistema operativo más moderno disponible. De esta manera, pude ir determinando el resto de componentes a renovar.
Ampliando la memoria RAM
El siguiente paso fue el aumento de memoria RAM. Es necesario aclarar antes que nada, que a partir de aquí es muy importante saber mínimamente lo que se está haciendo. Es preciso conocer las especificaciones precisas de la máquina, tales como velocidad de la memoria, tipo y memoria máxima admitida por la placa base. Esta información normalmente viene adjunta en el manual del PC (si es de marca), o en los folletos anexos (si es clónico). Sin ella, y unas nociones básicas, podemos comenzar a tener problemas. Si no te aclaras lo mejor es que consultes con algún profesional (no recurras a tu primo-cuñado-vecino, ése que tanto sabe), si todo esto va a darte quebraderos de cabeza, seguramente te sea más rentable comprar un ordenador nuevo y dedicar el antiguo a otras funciones (por ejemplo de servidor casero con alguna distribución Linux ligera).
Conseguí un par de gigas con la misma velocidad que las instaladas y que pude instalar pareadas (2 de 512MB y 2 de 1GB cada una); 3GB en total, una cantidad más que suficiente para cualquier aplicación hoy en día (y espero que durante bastante tiempo). Con esto el sistema se alivió bastante. Básicamente se redujo drásticamente el acceso a disco, y el uso del archivo de intercambio, lo que provoca proporcionalmente un aumento en el rendimiento del sistema.
Últimos pasos
Ya tenía el ordenador actualizado con un Windows moderno, ágil y flexible, con una cantidad de memoria suficiente, y con varios tests podía determinar que el procesador era suficiente (de hecho más rápido y potente que cualquiera de los otros portátiles muy posteriores que tenemos), que de espacio en disco duro iba sobrado y que los únicos problemas que seguía padeciendo se localizaban, una vez más, en las capacidades gráficas de la máquina.
Además, al margen de esto, quedaba un detalle no menos importante: desde hacía tiempo el ordenador se había vuelto ruidoso, padecía vibraciones por todas partes (comprobables con sólo poner la mano encima y notar que el ruido cesa), y cada vez que lo había abierto tenía que enfrentarme a pelusas gigantes con dientes afilados que intentaban morderme. Para enfrentarme a esto necesitaba desmontar los ventiladores y el disipador interno, limpiarlos por completo y renovar la pasta térmica que une el procesador y el disipador de calor (cada vez que estos elementos se separan es necesario volver a aplicar de nuevo esta pasta).
En resumen, que armado con una tarjeta gráfica nueva, un bote de spray de aire comprimido, un aspirador de mano, una brocha y 3 gramos de pasta térmica me dispuse a abrir la caja por última vez en algún tiempo.
Respecto a la gráfica: mucho ojo con esto. Todas las tarjetas gráficas PCI Express actuales, incluso las de perfil más bajo, ya incluyen una de las GPUs de última generación (ATI o nVIDIA, normalmente) que tienen un consumo energético alto. Y definamos alto: la tarjeta que yo elegí es la gama baja de ATI. En sus requisitos, exige como mínimo una fuente de alimentación de 300W; esta potencia es de las más comunes en máquinas de hace algunos años, pero si tu ordenador ofrece menos Vatios, o la tarjeta que elijas, pide más, entonces tendrás más problemas de los que intentas solucionar. Presta mucha atención a este dato.
Es imprescindible ser consciente de lo que tenemos entre manos, y no pedirle peras al olmo. Si queremos una súper tarjeta gráfica para jugar a los súper mega últimos juegos, y tu punto de partida es un ordenador “normalito”, estamos en el camino equivocado. Por contra, si en su momento, tu máquina era de gama alta puede ser que tengas suerte y posibilidad de añadir una tarjeta de ese tipo.
Una vez determinado este punto y elegida la tarjeta correcta, la instalación no reviste mayores complicaciones. Se extrae la antigua, se instala la nueva y se instalan los drivers correspondientes.
Y para el final la limpieza; una limpieza a fondo puede implicar, según el modelo de caja, el desmontaje de piezas clave del ordenador; una vez más, si no te ves capaz de hacerlo, acude a un profesional. En mi caso, tuve que desmontar el disipador que refrigera la CPU, desconectar y desmontar los dos ventiladores de la caja, retirar algunos cables y el disco duro. Con el spray de aire a presión se quitan las pelusas y el polvo de los lugares más inaccesibles, rejillas, de los ventiladores y de los elementos más delicados como tarjetas y placa base. Luego con un aspirador de mano se puede retirar fácilmente toda esta porquería. Si algún día os ponéis manos a la obra os sorprenderéis de lo que hay ahí dentro. ¡Los ordenadores son las nuevas alfombras de nuestras casas, donde antes se recogía y escondía el polvo al pasar la escoba!
Sin llegar a ciertos extremos, podéis encontrar multitud de buenos tutoriales con fotos e instrucciones a través de una pequeña búsqueda en Google.
y por último, hay que volver a dejarlo todo en su sitio, y reaplicar la pasta térmica:
Este video muestra un ejemplo de aplicación para una CPU determinada, pero cada CPU puede tener una forma de aplicación diferente (por ejemplo, aplicar una línea vertical o una gota central). Lo mejor es consultar la web del fabricante de la pasta y verificar qué instrucciones específicas da para el procesador concreto sobre el que vayas a usarlo.
Y con esto, una vez puesto todo en su sitio, comprobado que todo funciona como debe hemos actualizado nuestro viejo ordenador con componentes más actuales que nos permitirán seguir disfrutando de las nuevas aplicaciones de hoy en día, hemos reducido ruidos y vibraciones y disminuido la temperatura interna de la máquina. Una puesta a punto que, yo al menos, he tardado casi 5 años en aplicar. ¿Cuánto piensas tardar tú?
Con un poco de tiempo y paciencia y una pequeña inversión en comparación a un nuevo ordenador, podemos tener al día nuestra máquina durante los próximos años.
Antes de leer el presente post, te invito a que leas éste otro. Es un artículo del escritor Juan Gómez-Jurado acerca de su visión sobre la Ley Sinde y su posición frente a los nuevos medios de distribución basado en Internet y la mal llamada “piratería”.
Cuando lo hayáis leído podréis continuar con la lectura de este post.
¿Ya?; pues bien, como habrás podido comprobar se trata de la una visión teórica sobre las nuevas formas que Internet y las nuevas tecnologías le dan para monetizar sus obras. Huye de la demonización de sus lectores (sus clientes), y establece el principio claro de centrar sus esfuerzos en atraer más lectores, no de ahuyentarlos con amenazas.
Podemos considerar ése artículo como una buena clase teórica, proveniente de uno de los Autores que la Ley Sinde pretende defender.
Y hoy, ese mismo autor, nos acaba de deleitar a todos con una excelente clase práctica sobre el mismo tema, cuyo primer alumno distinguido ha sido un famoso cantante; si rebuscamos entre los mensajes de Twitter de hoy de Juan Gómez-Jurado, encontraremos lo siguiente:




Esto es a lo que se deben referir hoy en día con esa expresión que dice…. ¡¡ZAS, en toda la boca!!
Podéis echar un vistazo a su twitter donde ha retwitteado todas y cada una de las donaciones con capturas de pantalla enviadas por los seguidores. Y ésta es la parte práctica con la que el señor Juan Gómez-Jurado, nos ilustra las ideas recogidas en el artículo de ALT1040, enlazado al principio.
Y para finalizar, el bofetón que ni Gilda:
Por mi parte, sólo me queda esperar a que Juan se tome la molestia de hacer público el mail, o lo que sea que le haya enviado el indignado cantante para montar todo este alboroto, pese a que si no lo hace seguro que tiene sus buenas razones. En cualquier caso, no cabe más que felicitarle por los arrestos demostrados ante tan peculiar desafío. Domingo de donaciones a Save The Children. Domingo de lectura de un buen libro. Domingo del hostión al amigo Alejandro. Qué domingo más divertido.