miércoles 18 de enero de 2012

eSpare: arréglalo tú mismo

Cuando el domingo pasado me dí cuenta de que caía agua desde la puerta de la lavadora lo primero que pensé fue que también se me caía a trocitos el presupuesto mensual... ¡en plena cuesta de enero!

Tras fregotear un poco el charco de agua y jabón, y hacer un programa de vaciado pude determinar que el problema venía del desgaste natural de la goma de la escotilla de la lavadora (en ese momento ni siquiera sabía que así se llamaba). Tras intentar averiguar si existía alguna forma fácil de moverla un poco para evitar que el agua cayera por la pequeña muesca provocada en la parte más inferior, desistí por completo.

Al cabo de un rato, y tras echar algunas cuentas que no me cuadraron en absoluto, me puse a buscar en youtube, y encontré un interesante vídeo, bien explicado e ilustrado del procedimiento para cambiar la pieza:


Fácil, ¿no? O eso parece. El problema era encontrar esa goma de repuesto. Pero... ¡espera! si en el vídeo había un enlace... vamos a seguirlo y... ¡coño! una tienda de repuestos para electrodomésticos. Curioso; y publican vídeos tutoriales para intentar reemplazar las piezas uno mismo.

A partir de aquí la única dificultad fue buscar el repuesto adecuado y cruzar los dedos para que fuera compatible con mi modelo de lavadora, lo cual me llevó a hacer varias búsquedas adicionales en Google para asegurarme. Por cierto, en el resto de tiendas que vi (la mayoría de ellas, orientadas a profesionales del sector), pude ver unos precios más altos.

Así pues, decidido, me lanzo, tarjeta en ristre, y hago mi pedido. Esto fue el domingo, y hoy he recibido el recambio, puntualmente y sin problemas, es decir, 24 horas de envío. Al llegar a casa, tras muchos minutos de paciencia peleándome con la goma que cuando se enganchaba por un lado se salía por el otro (se ve que tiene que coger algo de forma), algún dedo magullado y un nimio problema a la hora de poner el aro interior ya tengo la lavadora completamente hermética de nuevo.

Total factura: 29€. Sin gastos de desplazamiento ni mano de obra, más allá del rato invertido por uno mismo, y la satisfacción que da hacer estas cosas, y hacerlas bien.

Desde aquí, mi agradecimiento a eSpare.es, una pequeña tienda de Logroño (o eso aparenta en Google Street View), que ha sabido posicionarse en buscadores y redes sociales (incluso tienen un blog y un foro) y ofrecer un servicio eficiente y práctico; en estos días que corren, creo que seremos muchos los que agradeceremos sus consejos y orientaciones para ahorrarse unos euros.

Lo único que creo que pueden mejorar es ofrecer mayor información sobre compatibilidad de piezas y modelos, aunque estoy seguro de que si fuera necesario poniéndose en contacto con ellos aclararían cualquier punto al respecto. En cualquier caso, todo un ejemplo de cómo cualquier tipo de negocio puede sacar partido a esta cosa de Internet con un pequeño esfuerzo.

Y aquí mi testimonio; una lavadora feliz con goma nueva:


viernes 11 de febrero de 2011

Renovando y limpiando un PC de sobremesa

Kingston ValueRAM 2GB DDR2 533Mhz 2x1GB

44,00€

Spray Limpiador Aire Presión

9,25€

Pasta térmica Arctic Silver 5 3.5gr

5,75€

Gigabyte Radeon HD 4350 512MB GDDR2

33,66€

Licencia Windows 7

50,00€

Total

142,66€

En los últimos meses, he ido sacando un poco de tiempo y reuniendo los materiales anteriores. Una vez reunidos, me he dedicado a actualizar el único PC de sobremesa que tenemos en casa, con más de 5 años, y que se había ido ralentizando poco a poco (con el Windows XP original que traía ya le costaba moverse), y haciendo cada vez más ruido debido a los ventiladores de gran tamaño llenos de polvo y pelusa que acababan produciendo vibraciones.

Si tenéis una máquina en la misma situación y os planteáis comprar un ordenador nuevo, quizá si hacéis cuentas podéis determinar cuál es la mejor opción: comprar o actualizar. Yo os relato mi experiencia y los pasos que he dado por si es de ayuda en la elección.

dell-desktop-dimension-9150Mi punto de partida era un Dell Dimension 9150 con la siguiente configuración principal:

  • Pentium 4 630
  • 1 GB RAM (2x512)
  • Gráfica ATI Radeon X300 SE 128MB
  • Windows XP
  • Fuente de alimentación de 375W

Con estos hierros, hemos ido cambiando componentes poco a poco hasta conseguir un sistema mucho más actual a un precio bastante aceptable. Hay que tener en cuenta que el punto de partida sea suficiente, es decir, que los cambios a efectuar sean los mínimos. Si el equipo de partida es muy inferior, o excesivamente antiguo, es más que posible que todos estos pasos aquí descritos se disparen en complejidad y presupuesto. Por ejemplo, bajo ningún concepto me planteé cambiar ni procesador ni placa base, y, en la medida de lo posible, tampoco hacerlo con la fuente de alimentación.

Primer paso

El primer cambio lo centré en el sistema operativo. Windows 7 ha sido el primer sistema operativo que he comprado “solo”, sin esa imposición de los fabricantes de ordenador que te añaden la licencia en el precio final. En lugar de buscar versiones de “buen rollo”, aproveché la oferta de 3 licencias de Windows 7 para actualizar también los dos portátiles de casa, porque sabiendo lo bien que funcionaba esta versión del sistema de Microsoft, me pareció una inversión interesante para las 3 máquinas de casa a un precio razonable y sin complicaciones de esas que salen cuando se hacen las cosas de otra forma.

El sistema mejoró bastante en agilidad, pero aún se le notaba lento en muchos aspectos. En especial aplicaciones flash, y cualquier actividad relacionada con la gráfica (ya descatalogada y no soportada al 100% bajo Windows 7), hacía que el sistema se viniera abajo notablemente. Respecto a la actualización transcurrió sin mayores problemas, y fue el primer paso para determinar que la mayoría de componentes con los que contaba eran suficientes y compatibles con el sistema operativo más moderno disponible. De esta manera, pude ir determinando el resto de componentes a renovar.

Ampliando la memoria RAM

El siguiente paso fue el aumento de memoria RAM. Es necesario aclarar antes que nada, que a partir de aquí es muy importante saber mínimamente lo que se está haciendo. Es preciso conocer las especificaciones precisas de la máquina, tales como velocidad de la memoria, tipo y memoria máxima admitida por la placa base. Esta información normalmente viene adjunta en el manual del PC (si es de marca), o en los folletos anexos (si es clónico). Sin ella, y unas nociones básicas, podemos comenzar a tener problemas. Si no te aclaras lo mejor es que consultes con algún profesional (no recurras a tu primo-cuñado-vecino, ése que tanto sabe), si todo esto va a darte quebraderos de cabeza, seguramente te sea más rentable comprar un ordenador nuevo y dedicar el antiguo a otras funciones (por ejemplo de servidor casero con alguna distribución Linux ligera).

Conseguí un par de gigas con la misma velocidad que las instaladas y que pude instalar pareadas (2 de 512MB y 2 de 1GB cada una); 3GB en total, una cantidad más que suficiente para cualquier aplicación hoy en día (y espero que durante bastante tiempo). Con esto el sistema se alivió bastante. Básicamente se redujo drásticamente el acceso a disco, y el uso del archivo de intercambio, lo que provoca proporcionalmente un aumento en el rendimiento del sistema.

Últimos pasos

Ya tenía el ordenador actualizado con un Windows moderno, ágil y flexible, con una cantidad de memoria suficiente, y con varios tests podía determinar que el procesador era suficiente (de hecho más rápido y potente que cualquiera de los otros portátiles muy posteriores que tenemos), que de espacio en disco duro iba sobrado y que los únicos problemas que seguía padeciendo se localizaban, una vez más, en las capacidades gráficas de la máquina.

Además, al margen de esto, quedaba un detalle no menos importante: desde hacía tiempo el ordenador se había vuelto ruidoso, padecía vibraciones por todas partes (comprobables con sólo poner la mano encima y notar que el ruido cesa), y cada vez que lo había abierto tenía que enfrentarme a pelusas gigantes con dientes afilados que intentaban morderme. Para enfrentarme a esto necesitaba desmontar los ventiladores y el disipador interno, limpiarlos por completo y renovar la pasta térmica que une el procesador y el disipador de calor (cada vez que estos elementos se separan es necesario volver a aplicar de nuevo esta pasta).

En resumen, que armado con una tarjeta gráfica nueva, un bote de spray de aire comprimido, un aspirador de mano, una brocha y 3 gramos de pasta térmica me dispuse a abrir la caja por última vez en algún tiempo.

gigabyteATIradeonRespecto a la gráfica: mucho ojo con esto. Todas las tarjetas gráficas PCI Express actuales, incluso las de perfil más bajo, ya incluyen una de las GPUs de última generación (ATI o nVIDIA, normalmente) que tienen un consumo energético alto. Y definamos alto: la tarjeta que yo elegí es la gama baja de ATI. En sus requisitos, exige como mínimo una fuente de alimentación de 300W; esta potencia es de las más comunes en máquinas de hace algunos años, pero si tu ordenador ofrece menos Vatios, o la tarjeta que elijas, pide más, entonces tendrás más problemas de los que intentas solucionar. Presta mucha atención a este dato.

Es imprescindible ser consciente de lo que tenemos entre manos, y no pedirle peras al olmo. Si queremos una súper tarjeta gráfica para jugar a los súper mega últimos juegos, y tu punto de partida es un ordenador “normalito”, estamos en el camino equivocado. Por contra, si en su momento, tu máquina era de gama alta puede ser que tengas suerte y posibilidad de añadir una tarjeta de ese tipo.

Una vez determinado este punto y elegida la tarjeta correcta, la instalación no reviste mayores complicaciones. Se extrae la antigua, se instala la nueva y se instalan los drivers correspondientes.

Y para el final la limpieza; una limpieza a fondo puede implicar, según el modelo de caja, el desmontaje de piezas clave del ordenador; una vez más, si no te ves capaz de hacerlo, acude a un profesional. En mi caso, tuve que desmontar el disipador que refrigera la CPU, desconectar y desmontar los dos ventiladores de la caja, retirar algunos cables y el disco duro. Con el spray de aire a presión se quitan las pelusas y el polvo de los lugares más inaccesibles, rejillas, de los ventiladores y de los elementos más delicados como tarjetas y placa base. Luego con un aspirador de mano se puede retirar fácilmente toda esta porquería. Si algún día os ponéis manos a la obra os sorprenderéis de lo que hay ahí dentro. ¡Los ordenadores son las nuevas alfombras de nuestras casas, donde antes se recogía y escondía el polvo al pasar la escoba! Lengua fuera Sin llegar a ciertos extremos, podéis encontrar multitud de buenos tutoriales con fotos e instrucciones a través de una pequeña búsqueda en Google.

y por último, hay que volver a dejarlo todo en su sitio, y reaplicar la pasta térmica:

Aplicación pasta térmica

Este video muestra un ejemplo de aplicación para una CPU determinada, pero cada CPU puede tener una forma de aplicación diferente (por ejemplo, aplicar una línea vertical o una gota central). Lo mejor es consultar la web del fabricante de la pasta y verificar qué instrucciones específicas da para el procesador concreto sobre el que vayas a usarlo.

Y con esto, una vez puesto todo en su sitio, comprobado que todo funciona como debe hemos actualizado nuestro viejo ordenador con componentes más actuales que nos permitirán seguir disfrutando de las nuevas aplicaciones de hoy en día, hemos reducido ruidos y vibraciones y disminuido la temperatura interna de la máquina. Una puesta a punto que, yo al menos, he tardado casi 5 años en aplicar. ¿Cuánto piensas tardar tú?

Con un poco de tiempo y paciencia y una pequeña inversión en comparación a un nuevo ordenador, podemos tener al día nuestra máquina durante los próximos años.

domingo 6 de febrero de 2011

Clases teórico-prácticas sobre Derechos de Autor. Por Juan Gómez-Jurado.

Antes de leer el presente post, te invito a que leas éste otro. Es un artículo del escritor Juan Gómez-Jurado acerca de su visión sobre la Ley Sinde y su posición frente a los nuevos medios de distribución basado en Internet y la mal llamada “piratería”.

Cuando lo hayáis leído podréis continuar con la lectura de este post.

¿Ya?; pues bien, como habrás podido comprobar se trata de la una visión teórica sobre las nuevas formas que Internet y las nuevas tecnologías le dan para monetizar sus obras. Huye de la demonización de sus lectores (sus clientes), y establece el principio claro de centrar sus esfuerzos en atraer más lectores, no de ahuyentarlos con amenazas.

Podemos considerar ése artículo como una buena clase teórica, proveniente de uno de los Autores que la Ley Sinde pretende defender.

Y hoy, ese mismo autor, nos acaba de deleitar a todos con una excelente clase práctica sobre el mismo tema, cuyo primer alumno distinguido ha sido un famoso cantante; si rebuscamos entre los mensajes de Twitter de hoy de Juan Gómez-Jurado, encontraremos lo siguiente:

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Esto es a lo que se deben referir hoy en día con esa expresión que dice…. ¡¡ZAS, en toda la boca!!

Podéis echar un vistazo a su twitter donde ha retwitteado todas y cada una de las donaciones con capturas de pantalla enviadas por los seguidores. Y ésta es la parte práctica con la que el señor Juan Gómez-Jurado, nos ilustra las ideas recogidas en el artículo de ALT1040, enlazado al principio.

Y para finalizar, el bofetón que ni Gilda:

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Por mi parte, sólo me queda esperar a que Juan se tome la molestia de hacer público el mail, o lo que sea que le haya enviado el indignado cantante para montar todo este alboroto, pese a que si no lo hace seguro que tiene sus buenas razones. En cualquier caso, no cabe más que felicitarle por los arrestos demostrados ante tan peculiar desafío. Domingo de donaciones a Save The Children. Domingo de lectura de un buen libro. Domingo del hostión al amigo Alejandro. Qué domingo más divertido.

miércoles 26 de enero de 2011

El “timo” de Cartridge World

cartuchos_tintaHace ya casi 9 años que en casa tenemos la misma impresora; una HP Deskjet 3550 que creo recordar que me costó poco más de 30€. Desde entonces hasta ahora, habré sustituido el par de cartuchos que usa unas 4 veces. Eso quiere decir que, unido a los cartuchos que traía la impresora, los he tenido que sustituir cada 22 meses aproximadamente, todos ellos recambios originales de HP. Eso puede dar una idea del (poco) uso que le doy al tema de pasar documentos en papel.

Además debo decir que, pese al escaso uso, jamás he tenido problemas con que se me secara la tinta, ni de suciedad de cabezales, ni nada parecido. Pues bien, la última ocasión que agoté los cartuchos de tinta quise probar unos cartuchos reciclados. Principalmente porque son más económicos y en todos los negocios de este tipo “garantizan” su funcionamiento y compatibilidad al 100%. Me acerqué a una de las varias tiendas que Cartridge World tiene en Barcelona y compré un par. Realmente económicos: 25,90€ el cartucho negro y el de color, los dos por el precio de sólo uno de los originales. Además, si llevas los cartuchos anteriores te descuentan un par de euros por cada uno.

Y a casa, que me fui tan contento. Pero al instalarlos, en el primer paso de la calibración, donde la impresora pinta una serie de rayas en negro y rojo, sólo aparecían negras. Probando me di cuenta que, de hecho, el cartucho sólo imprimía en amarillo. Tras limpiarlo sin éxito y llamar a la tienda que me dio un par de indicaciones, regreso para que me lo cambien. El nuevo parece que sí imprime bien.

Esto fue en octubre del año pasado, sin problemas hasta que ayer tuve que imprimir algo y, oh sorpresa: el rojo y el azul han desaparecido, y el negro más que imprimir, emborrona. Pensando en que hacía tiempo que no se usaba, y que estos días hace mucho frío y humedad, inicio un proceso de limpieza, y nada. Sólo consigo exprimir unas gotas de amarillo y borrones de negro.

Por tanto, experimento fracasado. Me han durado 3 meses estos cartuchos. Ahora no veo el ahorro por ninguna parte.

Pero hay más; leo en el ticket de Cartridge World que aún conservaba, un literal que dice: “No olvide traer en su próxima compra los cartuchos vacíos para obtener un descuento”. Bueno, no está mal, es verdad que hacen descuento –me digo- así que me acercaré a comprar allí los cartuchos, aunque en esta ocasión, originales. Y eso he hecho esta mañana, he llevado los cartuchos defectuosos reciclados y he comprado los nuevos, pero… ¡no hay descuento si no compras otros reciclados!

Así de fácil han mandado a tomar viento su cacareada filosofía de empresa verde, que recicla y contribuye al medio ambiente. Ni siquiera quieren tus cartuchos si no les compras uno de los suyos.

Y así de claro me ha quedado que todas las ventajas de las que hablan para promocionar su negocio no son tales, al menos, en lo que respecta a los cartuchos del modelo de mi impresora.

Last time.

domingo 28 de noviembre de 2010

La odisea de darse de alta en la DEV

La Dirección General de Tráfico estrena servicio, y así lo hace saber a todos los ciudadanos a través de medios de comunicación, anuncios en prensa, radio y TV, etc…

La idea es buena, pero como suele ocurrir, la ejecución de la misma, no tanto. Desde ayer he estado intentando darme de alta en el servicio con la buena voluntad de que a los señores sancionadores no se les escape la oportunidad de avisarme en el caso de que incumpla alguna norma. Ha sido una misión ardua.

Para comenzar, hay que aclarar que esta “Dirección Electrónica Vial” sólo está soportada para los navegadores Internet Explorer y Firefox, si bien, sólo he podido conseguirlo en el segundo. Con Internet Explorer, al acceder mediante certificado al primer paso del proceso de alta, no hacía más que arrojarme un “Error de conexión”, imposible de eludir por más que actualizara la web, reiniciase, o clicase mientras hacía el pino (método donde los haya para hacer funcionar las páginas web de la Administración).

Así pues, una vez descartado Explorer (cosa extraña, porque por ejemplo la web de la aeat sólo me funciona con aquél), me centro en Firefox. Bien. De entrada un cero a la usabilidad para los señores que hayan cobrado algún que otro millón de euros para diseñar esta maldita página; hay que recorrer hasta tres enlaces desde la página inicial de la DGT hasta inicia el proceso. Lo más llamativo de todo, los nombres de los dos últimos:

  1. “Suscribirse a la DEV”: Perfecta descripción, si no fuera porque te manda a una página dónde te explica cómo darte de alta en la DEV.
  2. “Cómo darse de alta en la DEV”: Genial, a no ser porque enlaza con la primera página del proceso de alta.

¿A qué mente se le ha ocurrido enlazar estos titulares con las páginas inversas a cada uno? Vale, un fallo menor. Lo dejamos pasar y comenzamos el proceso.

De entrada, te pide que te identifiques con un certificado de usuario o con el DNI digital. Si no tienes uno de los dos, la página da un error de seguridad, sin mayor explicación. Ni un mensajito de “chiquillo, inserta el DNI ahora, o no puedes pasar, llama de Udûn”. Nada. Vale, pues aceptamos barco, e insertamos el certificado (en mi caso un pendrive con mi certificado emitido por el Ayuntamiento de Barcelona con software de encriptación).

Paso 1 superado. Detecta el certificado, me pide password, y ahora puedo introducir el mail y el número de móvil donde algún día (espero que no) recibiré notificaciones. A su vez, se te descarga un plugin de Java que te pide los permisos pertinentes para ejecutarse. Concedido.

Te lees las condiciones generales y clicas en el botón de “He leído y acepto”. Y aquí te pueden pasar dos cosas:

  1. Se borra la pantalla y se queda en blanco. Esto sucede 4 de cada 5 veces. Sólo puedes ir hacia atrás, o actualizar, devolviéndote a la misma página de introducción de los datos del paso 1.
  2. Te aparece una ventana pidiendo que si dispones de DNI digital o certificado en formato hardware lo introduzcas ahora (inútil cuando no puedes llegar hasta ahí sin haberlo hecho de antemano). Cuando aceptas ese mensaje el siguiente era invariablemente que no existen entradas en ese dispositivo.Molesto

Una y otra vez puedes repetir el proceso, actualizar páginas, salir del navegador, borrar la caché, reiniciar el ordenador, cambiar las opciones de seguridad, que el resultado es idéntico. Mandas a tomar por saco a la maldita web y maldices en arameo porque esa chapuza la han pagado con tus impuestos. Que sigan talando árboles y te envíen las notificaciones en papel.

Y ¿cómo me he dado de alta?

Todo esto sucede hasta que al final te convences de que la tecnología no va a poder más que tú. Entonces se te ocurre una “brillante” idea. Voy a pasar del “dispositivo hardware” de certificación (que hasta el momento no me había dado nunca ningún problema), y voy a exportar el certificado y lo importo directamente al navegador.

Nota: Haciendo esto, pierdes la posibilidad de encriptar tus certificados y protegerlos mediante contraseña. Importar los certificados al navegador es peligroso si esa máquina es de acceso más o menos público, o si es susceptible de extraviarse (como un portátil). Dejas tu identificación digital completamente desprotegida.

Después de hacer esto, no hay muchos más problemas. Reinicias el proceso, te identificas, aceptas condiciones, y, por fin…. ¡Firmas! y entonces puedes suscribirte a todas las notificaciones disponibles para los trámites de tráfico, y cuando vas a seleccionarlas… te das cuenta… de que… ¡oh! ¡sólo puedes suscribirte a notificaciones de sanciones! ¿y el impuesto de circulación? No está. ¿Y trámites de alta y baja de vehículos? No hay. ¿y el saldo de los puntos del carné? Está en otra sección fuera de la DEV que además no funciona porque están de mantenimiento.

Anda. Entonces, ¿todo esto es para facilitarles la comunicación de posibles multas? No, decían que no. Que todas als administraciones, centrales, autonómicas y locales estaban ahí. Pero ¿dónde? No están. Tienen de plazo hasta el 2015 o por ahí.

¡Pues vaya! Viva la Administración Electrónica.

Y ahora me voy a votar, que por estos lares hay elecciones. Sólo espero que en mi colegio haya urnas y papeletas de las de toda la vida, porque si no, no sé cómo acabaremos… Decepcionado